Esta es una de las principales conclusiones de la encuesta de movilidad que ha llevado a cabo la Federació d'Ensenyament de CCOO (FE CCOO PV) con motivo de la semana europea de la movilidad sostenible (SEM 2020).

El estudio impulsado por el EspacioGEA de la FE CCOO PV pretende identificar los hábitos de desplazamiento de la comunidad educativa valenciana y concluye que el sistema educativo de la Comunitat "presenta una movilidad poco sostenible".

Uno de los mayores impactos medioambientales que produce el funcionamiento del sistema educativo, explican desde el sindicato, son las emisiones de CO2 producidas por los desplazamientos entre los domicilios y los centros educativos.

La encuesta de movilidad hace un diagnóstico de la situación en el que destaca "la fuerte dependencia de los medios de transporte más contaminantes en los desplazamientos diarios de las personas que estudian y trabajan en los centros educativos".

Así, por encima de todo se encuentra el uso del el automóvil con cerca del 53% de los desplazamientos frente un 37% que lo hacen a pie o en bicicleta. Al automóvil hay que sumar el transporte público, que representa el 9% de los desplazamientos y que en su mayoría todavía utilizan motores de combustión y producen emisiones de CO2.

Estas modalidades de transporte, recalca la federación de enseñanza, "suponen el mayor impacto medioambiental que produce la actividad educativa, por detrás del consumo energético y de los materiales fungibles de funcionamiento de los centros educativos". En la huella de carbono que produce el sistema educativo tiene una gran aportación la movilidad, apuntan.

La FE CCOO PV apuesta por actuar para reducir este impacto desde la gestión de la movilidad sostenible y desde la educación. En este objetivo de "transición hacia una movilidad más verde", aboga por aplicar tres grandes bloques de medidas.

La primera de ellas sería la mejora de las infraestructuras para dotar de seguridad a los desplazamientos. Actuaciones como la implantación de carriles bici, aumentar la anchura de las aceras y mejorar la señalización viaria ayudarían a este propósito.

Asimismo, insta a apostar por la nueva movilidad sostenible: los nuevos vehículos eléctricos patinetes, bicicletas y automóviles tendrían que tener puntos de aparcamiento y recarga. También se tendrían que implementar ayudas por la adquisición de estos tipos de vehículos, continúan teniendo un coste elevado.

La federación aboga igualmente por la educación ambiental como "motor por la transición ecológica de nuestra sociedad". "Los centros educativos por su naturaleza son lugares estratégicos para fomentar nuevos hábitos de conducta y producir conciencia ambiental. Tienen que ser el ejemplo para irradiar esta visión ambiental al resto de la sociedad", argumentan.

EFECTOS "ANTAGÓNICOS" DE LA COVID

Además, reflexionan sobre el hecho de que la pandemia de la Covid-19, a pesar de que no ha afectado demasiado a la movilidad en líneas generales, ha producido dos efectos antagónicos: el incremento del uso del coche como media de transporte al ser un medio de transporte que permite el aislamiento social y por tanto evitar contagios y, por otra parte, el aumento en los desplazamientos a pie, en bici y en patinetes en detrimento del transporte público.

Esta modalidad si se sostiene en el tiempo, una vez pasada la pandemia, puede crear nuevos hábitos en las modalidades de desplazamiento y establecerse como una movilidad más sostenible, auguran desde CCOO.

Y añaden que lo que haría falta es "invertir las modalidades de desplazamientos situando en primer lugar los desplazamientos a pie, en segundo lugar en bicicleta y patinetes, en tercer lugar con transporte público y vehículos eléctricos, y en última posición el uso de los vehículos de motor de combustión".