Asimismo, han indicado que, a criterios psiquiátricos, la acusada era consciente "en todo momento" de lo que estaba haciendo, dado que se ha podido descartar que sufriera "algún episodio puntual que pudiera influir en su capacidad de decisión".

En esos términos se han referido los expertos ante las partes y el tribunal del jurado durante la tercera sesión de la causa que juzga, en la Audiencia Provincial de Alicante, a la mujer acusada de matar al hijo de su pareja en Elda en 2017.

Durante la misma, han intervenido el equipo forense para explicar a los presentes que la principal acusada no ha sufrido ningún episodio psiquiátrico o haya padecido alguna enfermedad mental que haya influido en su supuesta forma de proceder.

Además, el forense ha indicado que la muerte del menor fue fruto de un estrangulamiento violento "por la espalda". Mientras que, respecto a la explicación sobre un posible atragantamiento por un trozo de jamón, tal y como sostiene la acusada, ha determinado que no se hallaron "ningún bolo alimenticio que bloqueara la respiración del menor". A su vez, por las características de la lesión, el especialista ha señalado que fue "homicida".

"En relación a la causa de la muerte, todas las lesiones tanto internas como externas, nos indican que el menor murió de una forma violenta y a causa de una asfixia provocada por un estrangulamiento a lazo", ha indicado el forense a modo de conclusión tras exponer su informe ante el tribunal del jurado.

Al respecto, el doctor ha añadido que las pruebas indican que el menor estaba intentando "escapar de la situación" y ha insistido en que si el personal sanitario que acudió a la vivienda "hubiera visto la presencia de bolos alimenticios" en el tubo respiratorio "lo hubieran notificado".

Sobre la posibilidad de que la acusada de estrangular al menor sufriera algún episodio mental o alguna enfermedad, ha señalado que se puede descartar "tanto que sufriera una patología mental crónica que permanezca como que tuviera algo puntual en dicho momento que pudiera influir en su capacidad de decisión".

Durante la primera sesión y en su declaración, la mujer acusada por presuntamente estrangular en agosto de 2017 en Elda (Alicante) al hijo de ocho años de su pareja, un menor en régimen de acogida afirmó que el niño "se atragantó con un trozo de jamón" mientras ella se duchaba y que intentó socorrerle haciéndole el boca a boca.

Las tres acusaciones piden en sus escritos de calificaciones, los cuales han sido ratificados en las cuestiones previas durante la primera sesión del juicio, la pena de prisión permanente revisable para la mujer. La Defensa, por su parte, pide la libre absolución.