Por un importe de 11.600 millones de dólares de EEUU (9.700 millones de euros), en una operación en efectivo que reforzará el balance del banco español e intensifica la concentración en el sector en Estados Unidos.

Se trata de la segunda mayor compraventa bancaria en Estados Unidos desde la crisis financiera de 2008 y permite crear un banco estadounidense con casi 560.000 millones de dólares en activos y presencia en dos docenas de estados.

La iniciativa pone de relieve que la relajación de las normativas financieras y la reducción de los impuestos a las empresas bajo la presidencia de Donald Trump han animado a las entidades crediticias regionales a tratar de ganar tamaño a través de acuerdos, para competir con empresas más grandes como JPMorgan Chase & Co y Wells Fargo & Co.

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