La Vuelta no podrá concluir su sexta etapa en el Col du Tourmalet, el domingo 25 de octubre, debido al estado de emergencia sanitaria decretado en Francia por el coronavirus y dadas las restricciones establecidas con carácter general por su Gobierno nacional. La jornada empezará en Biescas, como estaba previsto, y terminará en Formigal. Estas medidas también han afectado al recorrido que tenía previsto el Giro de Italia por territorio francés en su etapa del sábado.

Unipublic, empresa organizadora de la Vuelta, de común acuerdo con las prefecturas de Pirineos Atlánticos y Altos Pirineos, ha decidido modificar la configuración inicial de la etapa y agradece la colaboración y la eficaz coordinación de los distintos organismos franceses implicados. Además de las prefecturas ya citadas: el departamento de Altos Pirineos, el Ayuntamiento de Barèges y el de Bagnères de Bigorre.

La sexta etapa de la Vuelta saldrá el domingo de Biescas, tal y como estaba previsto y terminará en Formigal. Constará de 146,4 kilómetros que incluyen una subida al Alto de Petralba (tercera), Alto de Cotefablo (segunda) y un nuevo paso por Biescas (sprint intermedio) antes del ascenso final a la estación de Aramón Formigal. Un total de 3.040 metros de ascenso acumulado y 1.647 m de desnivel medio.
Una ascensión icónica

La subida a Aramón Formigal es una de las ascensiones más icónicas del Pirineo Aragonés. Más que sus pendientes, su dificultad radica en la longitud: llegar a su cima desde Biescas supone casi 27 kilómetros de terreno ascendente, sin descanso.

No en vano, Aramón Formigal fue el escenario de una de las jornadas más memorables del ciclismo en esta década: la decimoquinta etapa de La Vuelta 2016, en la que una ofensiva lanzada por Alberto Contador provocó una carrera espectacular que descabalgó a Chris Froome y dejó prácticamente sentenciada la general en favor del portador de La Roja, Nairo Quintana.

Artículo Anterior Artículo Siguiente