El beneficio neto del BBVA en el tercer trimestre cayó un 6,9% con respecto al mismo período del año anterior debido a mayores dotaciones contra la morosidad futura, aunque los resultados operativos fueron sólidos gracias a una evolución positiva en su principal mercado, México.

El segundo banco español por activos registró un beneficio neto de 1.140 millones de euros en el período julio-septiembre, superando las expectativas de los analistas encuestados por Reuters, que esperaban un beneficio neto de 769 millones de euros.

BBVA destinó 1.040 millones de euros para hacer frente a deterioros financieros, si bien ya se adelantó en el primer semestre al impacto de la pandemia de COVID-19 cuando hizo una provisión de más de 4.000 millones de euros, incluido el posible deterioro del negocio en EEUU.

En México, los segmentos de empresas, hipotecas y sector público ayudaron a que la inversión crediticia creciera un 5,7% en tasa interanual. La cuenta de resultados en este país “mejoró significativamente en el tercer trimestre con respecto al segundo gracias al crecimiento de los ingresos recurrentes, a la contención de los gastos de explotación y a menores provisiones”.

 

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