Julian Alaphilippe pecó de arrogante en la Lieja-Bastogne-Lieja y se quedó con la miel en los labios. Levantó los brazos pensándose ganador y acabó siendo rebasado por debajo de las axilas por Roglic Con un último golpe de riñón, Primoz Roglic le arrebató el triunfo y lo que hubiera sido su segundo monumento tras la Milán-Sanremo de 2019. El mosquetero se quedó con un palmo de narices. Ya se veía igualando a Moreno Argentin, el último en ganar la Lieja con el arco iris, allá por 1987. Y acabó cometiendo un error incomprensible para él.

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