Un 'libro de giradora' (que servía de registro de propiedades rústicas y urbanas) del año 1832 y conservado en el archivo municipal de Elda ha sido restaurado por el Institut Valencià de Conservació, Restauració i Investigació (IVCR+i).

Según la Generalitat, el volumen se hallaba en mal estado, encuadernado con unas cubiertas de piel con cartones y bullones que se habían desprendido del cuerpo del libro.

El papel también se encontraba afectado por colonias de microorganismos y manchas de humedad que lo afectaban gravemente en algunas zonas puntuales.

Además, como consecuencia del uso y manipulación el lomo del libro había sufrido tanto que había perdido su forma original y unidad.

La restauración ha consistido, en cuanto a la cubierta del libro, en la consolidación de los rasgados de la piel y la sustitución de las guardas por otras nuevas para que ejerzan su función de sujeción y sostén de los nervios.

Respecto al cuerpo del libro, este se ha microaspirado y desinfectado hoja a hoja, y se ha procedido a la reintegración de los faltantes de papel.

Por último, se ha conseguido devolver al lomo su función y forma original, y para su correcta conservación se ha realizado una caja con cartón, libre de ácido y adhesivos.

La importancia de este tipo de libros es que reflejan múltiples campos de información sobre una población y que, por medio de ellos, se puede conocer el número de habitantes y parcelas o fincas que poseía el municipio en 1832, la extensión de las mismas, si estaban en cultivo y hasta en algunos casos se especificaba el tipo de cultivo, con lo cual se podía conocer los recursos económicos con que contaba la localidad.

Los libros de giradora son manuscritos de gran relevancia documental ya que actúan como un registro de las propiedades rústicas y urbanas de una localidad, es decir lo que actualmente conocemos como catastro.

En ellos figura el nombre del propietario, la extensión de la propiedad y las construcciones que podían existir en cada finca.

El IVCR+i desarrolla una importante labor de conservación y restauración de los documentos manuscritos custodiados en los archivos históricos municipales de la Comunitat Valenciana, ya que en estos centros se conserva la memoria histórica del pueblo valenciano. 
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