El empresario Enrique Ortiz ha afirmado que la exalcaldesa de Alicante Sonia Castedo (PP) no le "apañó" nada -en relación con el presunto amaño del Plan General de Urbanismo (PGOU)- aunque tenía una relación "muy buena" con ella que incluía comidas en su vivienda, así como con otros alcaldes: "Muchos han venido a mi casa, hemos hablado de trabajo, de política y de todo, y eso no es nada fuera de lo normal", ha dicho.
Ortiz se ha pronunciado así en el juicio que se celebra en la sección tercera de la Audiencia Provincial de Alicante por el supuesto amaño del PGOU de Alicante, pieza separada del caso Brugal que suma nueve acusados.

En su declaración, ha afirmado que la relación con Castedo era la "propia" que podía tenerse con un empresario que llevaba "múltiples" concesiones municipales. "Muy buena relación", ha señalado, y preguntado por si la calificaría de "familiar", ha dicho: "No tengo ningún parentesco con ella, nada en común con ella".

Sin embargo, sí ha señalado que ha ido en diversas ocasiones a su vivienda y a la inversa. En este punto, ha aclarado que el marido de la exalcaldesa es amigo suyo y que trabaja para sus empresas. "Entró antes de que se casara con Sonia, antes de que fuera concejala y alcaldesa", ha matizado.

Con Alperi ha aclarado que la relación no era igual que con Castedo, pero se ganó su confianza cuando se hizo cargo de las reparaciones de la ciudad tras la riada. "Ahí me gané la confianza del Ayuntamiento y comenzó la relación con Alperi", ha dicho, para agregar que cuando iba a dimitir en 2008, le llamó para informarle. "Igual que a más de 30 empresarios importantes de Alicante. Lo hizo como despedida", ha advertido.

Sobre los presuntos amaños, el empresario ha comentado que Sonia Castedo no le "apañó" nada ni le facilitaron ningún plano del PGOU. "No me han dado nunca nada. Ni Castedo, ni Alperi ni los técnicos cuando estaba secreto", ha reiterado.

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