La hostelería y el ocio nocturno de Alicante ha protestado este jueves en la plaza del Ayuntamiento para exigir el fin de las restricciones y poder abrir en condiciones y con garantías de futuro, tras el último mes de verano marcado por el cierre a la una de la madrugada.
En la concentración, propietarios de bares y pubs han entregado las llaves de sus locales en una caja a modo de performance para visibilizar que "ya no son los dueños de su futuro". "No somos los culpables", clamaba la pancarta central de esta protesta organizada por la Asociación de Locales de Restauración y Ocio de Alicante (ALROA) y la Federación de Hostelería de Alicante (FEHPA).

La movilización ha coincidido con el pleno municipal de septiembre, aunque se celebraba telemáticamente, y se ha llevado a cabo guardando las distancias de seguridad, con columnas de afectados entre aplausos, golpes de cacerolas y altavoces. Entre las pancartas, '¡Basta ya!', 'Salvemos la hostelería' o '¿Quién pagará mi alquiler?'.

"Somos el único sector afectado, merecemos un trato deferente, no creo que los estancos o las peluquerías se vayan a mosquear", ha defendido el presidente de ALROA, Javier Galdeano, a Europa Press, a la espera de pedir formalmente una reunión con el alcalde de Alicante, Luis Barcala.

Los dueños de los establecimientos han dejado claro en el manifiesto leído en la plaza que querían "hacer ruido" porque el sector se encuentra "al borde del colapso moral, social y económico, tras muchos meses sin poder trabajar: cerrados, semicerrados o abiertos en precario".

Con una llamada a que los políticos se pongan en su lugar, los bares y pubs recuerdan que no son un sector de fácil recolocación: "¿Reinventarse? Qué palabra tan graciosa, si no fuera por lo dramático de la situación".

También ven escasa la dotación de las ayudas, con programas como el de la Diputación de Alicante de unos 400.000 euros para los más de 2.000 establecimientos de la ciudad. "No queremos ser subsidiarios ni recibir las migajas", recalcan, y niegan ser "unos alocados".

Por contra, reclaman un plan valiente y serio y un decreto que permita "abrir ya" a los locales de ocio, junto a exenciones del pago de los veladores de aparcamientos hasta 2021, el IBI y ayudas directas al alquiler. "Tenéis que echarnos una mano, y no al cuello", reivindican, para rechazar que sea el momento de inspecciones o sanciones en las terrazas.

Y se reafirman como un sector "santo y seña" de la economía de Alicante, "bandera del 'alicantinismo' y comprometido siempre con las causas solidarias". "Queremos trabajar, pero como no nos dejan, ahí tienen las llaves de nuestros locales, nuestros negocios, nuestras vidas, para que hagan con ellas lo que quieran".

De cara a la campaña de otoño y Navidad, advierten sobre la posible limitación de las reuniones a diez personas en las reuniones de familiares y amigos. "Apaga y vámonos", ha lamentado el titular de ALROA al pensar en Nochevieja.

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