La operación, más propia de un equipo de comandos se ha producido en la ciudad de Lyon, protagonizada por un grupo de hombres armados, según informa el diario regional Le Progrès, que se han hecho con el abultado botín. El robo tuvo lugar poco antes de las 9.00 hora local (7.00 GMT) cerca de la estación central de la ciudad, cuando un furgón de la empresa de transportes especiales y de caudales Loomis salía de una sucursal del Banco de Francia con semejante carga de fondos.

El robo a este furgón blindado se sitúa entre los más importantes de los últimos años respecto a su cuantía en Europa

Los atracadores, que eran cinco –es un número que todavía no está confirmado– e iban fuertemente armados, según la emisora RTL, bloquearon y amenazaron a los conductores para hacerse con el cargamento de nueve millones de euros, tras lo cual prendieron fuego al vehículo y se dieron a la fuga.
Los vehículos utilizados por los atracadores para huir fueron encontrados horas más tarde carbonizados a las afueras de la ciudad
Los dos coches en los que huyeron fueron hallados horas más tardes calcinados en el sur de la ciudad. Se trata de un procedimiento clásico en este tipo de asaltos de tan alta profesionalidad delictiva. Todo ello hace pensar que, más allá de grupo de intervención directa sobre el terreno, cerca de la estación central, los atracadores han tenido contar con apoyo externo y, muy probablemente, con un piso de seguridad.
Tres trabajadores amenazados durante el atraco no resultaron heridos durante el asalto para el que los ladrones no llegaron a utilizar las armas; muy probablemente porque el equipo de asalto no les dio opción.

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