En los últimos días se ha desatado un brote de covid-19 en un matadero de la empresa Tönnies, que ha dejado 400 nuevos contagiados solo desde el pasado lunes. Por eso no es de extrañar que la ciudad de Gütersloh, en el occidental Land de Renania del Norte-Westfalia, haya optado por el cierre de escuelas y guarderías. Sin duda la pandemia del coronavirus ha sacado a la luz las míseras condiciones en las que trabajan miles de empleados del sector cárnico alemán, para conservar los precios bajo mínimos. Pero la alarma también ha llegado a la capital, donde al menos 369 familias han sido puestas en cuarentena tras un brote en siete edificios de viviendas del distrito berlinés de Neuköln. Por ahora 57 personas han dado positivo en el test.
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