Agentes de la Policía Nacional han desmantelado una plantación de marihuana en una nave industrial de Foios (Valencia) y han detenido a tres hombres de 23, 26 y 31 años, que vivían "hacinados" en el interior, como presuntos autores de los delitos de organización criminal, contra la salud pública y defraudación fluido eléctrico.
Los policías han intervenido unos 110 kilos de marihuana, además de toda la infraestructura necesaria para estas plantaciones. Las investigaciones se iniciaron por parte de los policías al tener conocimiento de que un grupo de personas estarían dedicándose al cultivo indoor de marihuana en una nave del polígono industrial de Foios, para posteriormente distribuirla, ha indicado la Jefatura en un comunicado.

Practicadas las primeras gestiones, se comprobó que la nave presentaba los indicios habituales de esta especialidad delictiva y en el interior vivían, al menos, dos personas, que "limitaban sus salidas a una vez a la semana para adquirir bienes de primera necesidad a un supermercado próximo a la zona".

Según ha indicado la Policía, "es una práctica muy habitual que en el interior residan una o más personas realizando labores de seguridad y de mantenimiento".


Fruto de la investigación, este martes los agentes realizaron una entrada y registro en la nave, donde han localizado "una plantación hidropónica de marihuana muy sofisticada".

Los policías han comprobado que se trataba de una nave de dos plantas, y tanto en la primera como en la segunda había un "extenso secadero de marihuana". La instalación constaba de 2.500 macetas, que habían sido recolectadas recientemente, por lo que existía un "extenso secadero de cogollos de marihuana en las dos plantas, con un peso superior a los 100 kilos".

La plantación estaba alimentada por un gran depósito de agua y fertilizante, tipo piscina, que se había construido en una de las habitaciones ubicada en la primera planta, y que suministraba mediante bombeo hidratación a todas las plantas situadas en el primer piso.

Además, contaba con más de 120 focos de alta potencia con trasformador, unas 20 unidades de frío y cinco filtros de gran tamaño, para evitar salida de olores, que se nutría todo ello de un enganche ilegal a la red eléctrica.

Los agentes detuvieron a las tres personas que se encontraban en el interior, las cuales residían allí en condiciones precarias. Dormían hacinadas en un único habitáculo, que también servía de cocina y donde, la mayor parte, estaba ocupado por una instalación provisional en la que había 479 planteles de marihuana. Todas las ventanas de la nave estaban selladas con sábanas o fieltro negro, por lo que los ahora detenidos pasaban mucho tiempo sin ver la luz del sol.
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