Un periodista chino acusado de "denigrar" al Partido Comunista en el poder y al gobierno fue condenado a 15 años de prisión, anunció un tribunal en un comunicado publicado en internet.

Es una de las sentencias más severas contra una persona crítica con el gobierno del presidente Xi Jinping, blanco de acusaciones desde hace semanas por su gestión de la epidemia de la COVID-19.

El bloguero Chen Jieren, un exempleado del oficial Diario del Pueblo, fue condenado el jueves por el tribunal popular del condado de Guiyang, en la provincia central de Hunan.

Fue sentenciado "por provocar disturbios, extorsión, comercio ilegal y corrupción", según el tribunal, que también le impuso una multa de 7 millones de yuanes (casi un millón de euros, 1,09 millones de dólares).

En sus conclusiones, el tribunal afirma que desde 2015, el condenado difundió "información falsa" en las redes sociales con el objetivo de obtener mediante chantaje fondos de las personas cuestionadas en sus artículos.

También "atacó y denigró al Partido y al gobierno, al poder judicial y a su personal", según la corte.

El bloguero fue condenado junto a otras dos personas. Las fotografías difundidas les mostraron a los tres con ropa de protección y guantes, así como a los policías que les rodean.

- Condena récord -

En un comunicado, los Defensores Chinos de los Derechos Humanos (CHRD) pidieron a Pekín que libere inmediatamente al periodista.

Esta asociación estima que la condena es inédita. Es más severa, por ejemplo, que los 12 años de cárcel que recayeron sobre Huang Oi, fundador de una página web de derechos humanos.

Según CHRD, Chen Jieren fue arrestado a mediados de 2018 poco después de publicar artículos en su web acusando de corrupción a altos cargos locales.

Según la misma fuente, el periodista trabajó antes para el Diario de la Juventud, el Diario de Pekín y el Diario del Pueblo, el órgano del partido en el poder. De todos ellos fue despedido por artículos críticos con el régimen.

"El fuerte castigo impuesto a Chen transmite una clara advertencia a los blogueros independientes y a los periodistas ciudadanos", comentó CHRD.

Según Reporteros Sin Fronteras (RSF), China ocupa el puesto 177 de 180 en la clasificación mundial de la libertad de prensa.

El gobierno chino está recibiendo un aluvión de críticas en las redes sociales desde que murió a principios de febrero el doctor Li Wenliang, un médico de Wuhan que alertó a finales de diciembre de la aparición del nuevo coronavirus en esta ciudad del centro del país.

El médico fue convocado por la policía, que le acusó de propagar rumores. Desde entonces, tres blogueros han sido detenidos en Pekín.

En marzo, el gobierno chino ordenó además la expulsión de 13 periodistas del New York Times, el Washington Post y el Wall Street Journal, en respuesta, según la diplomacia china, a la decisión "escandalosa" de Washington de reducir drásticamente el número de ciudadanos chinos autorizados a trabajar para cinco medios de Pekín.

Según los medios afectados y responsables estadounidenses, estas expulsiones pretendían "impedir que el mundo supiera lo que realmente está sucediendo dentro del país".

La condena más severa pronunciada hasta ahora en China contra un opositor político desde la llegada al poder de Xi Jinping a finales de 2012 fue contra el escritor y activista Qin Yongmin, condenado a 13 años de cárcel en 2018 por "subversión".

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