China va a imponer una nueva legislación de seguridad nacional en Hong Kong después de los disturbios del año pasado en favor de la democracia, dijo el jueves un funcionario chino, a lo que el presidente Donald Trump respondió con la advertencia de que Estados Unidos reaccionaría “enérgicamente” conta tal medida.
El Departamento de Estado de Estados Unidos también advirtió a China, diciendo que un alto grado de autonomía y el respeto de los derechos humanos eran claves para preservar el estatus especial del territorio en la legislación estadounidense, lo que le ha ayudado a mantener su posición como centro financiero mundial.

La acción de China podría desencadenar nuevas protestas en la antigua colonia británica, que goza de muchas libertades que no están permitidas en el continente, después de que las manifestaciones a menudo violentas de 2019 sumieron a la ciudad en su más honda agitación desde que regresó al dominio de Pekín en 1997.

Trump, que ha endurecido su retórica antichina en su intento por ser reelecto en noviembre, dijo a periodistas de la Casa Blanca que “nadie conoce todavía” los detalles del plan de China. “Si sucede, abordaremos ese tema con mucha fuerza”, comentó Trump, sin dar más detalles.
Los manifestantes prodemocracia se han opuesto durante años a la idea de leyes de seguridad nacional, argumentando que podrían erosionar el alto grado de autonomía de la ciudad, garantizado bajo la fórmula de “un país, dos sistemas” vigente durante dos décadas.

“A la luz de las nuevas circunstancias y necesidades, el Congreso Nacional Popular (CNP) está ejerciendo su poder constitucional” para establecer un nuevo marco jurídico y un mecanismo de aplicación para salvaguardar la seguridad nacional en Hong Kong, dijo Zhang Yesui, el portavoz de la legislatura.

El funcionario habló en una sesión informativa en la víspera del inicio de la sesión parlamentaria anual de China. Habrá más detalles el viernes, dijo.

Los medios de comunicación de Hong Kong informaron que la legislación prohibiría la secesión, la interferencia extranjera, el terrorismo y todas las actividades sediciosas destinadas a derribar el gobierno central y cualquier interferencia externa en el centro financiero.

La legislación, que se enfrentará a las deliberaciones del CNP, podría ser un punto de inflexión para su ciudad más libre e internacional y podría desencadenar una revisión de su estatus especial en Washington y probablemente provocar más disturbios.

Ya han aparecido mensajes en línea instando a la gente a reunirse para protestar el jueves por la noche y docenas fueron vistos gritando consignas prodemocracia en un centro comercial a la vista de la policía antidisturbios.

Los demócratas de la oposición dijeron que la medida dañaría gravemente la reputación de Hong Kong como centro financiero y su alto grado de autonomía.
Artículo Anterior Artículo Siguiente