Instituciones Penitenciarias investiga si el fallecimiento esta mañana de un funcionario de unos 57 años y que trabajaba en las oficinas de la prisión de Alicante I, en Fontcalent, está relacionado con la pandemia de coronavirus.De confirmarse que la causa está en el virus, se trataría del primer funcionario de prisiones en fallecer en España por la pandemia.

Fuentes penitenciarias han informado de que el funcionario ha muerto esta mañana en su domicilio, al parecer situado dentro del perímetro del recinto, y han insistido en que se desconoce si la muerte se debe al coronavirus.

El funcionario ha muerto en su domicilio, al parecer situado dentro del perímetro del recinto, pero se desconoce si la muerte se debe al coronavirus

El fallecido estaba de segunda actividad con jornada reducida en labores administrativas en las oficinas, por lo que no trabajaba en el interior del recinto con reclusos, y además contaba con patologías previas.

Según las fuentes consultadas por Efe, comenzó a encontrarse mal hacía unos días, sin que su estado aparentara gravedad o se requiriera el ingreso hospitalario.

A la espera de conocer de si es el primer funcionario de prisiones que pierde la vida por el Covid-19, el pasado martes sí falleció en el hospital de Arganda del Rey (Madrid) por coronavirus una presa de 78 años con patologías previas, quien había llegado cuatro días antes desde la cárcel de Estremera (Madrid), donde estaba ingresada.

El sindicato CSIF asegura que la causa del fallecimiento es el virus

El sindicato CSIF ha afirmado en un comunicado que el fallecido tenía 66 años y que se ha convertido en el primer trabajador de Instituciones Penitenciarias que ha perdido la vida por coronavirus.

Según CSIF, el funcionario no fue sometido a la prueba del Covid-19 y dejó su trabajo en la oficina de tratamiento el pasado lunes al no encontrarse bien mientras que su estado de salud se agravó con el paso de los días hasta su muerte esta mañana.


“Desde CSIF Prisiones denunciamos que, a pesar de ser personal esencial, los trabajadores no cuentan con los equipos de protección suficientes y no se les están haciendo las pruebas del Covid-19, lo que puede contribuir a la posible expansión del virus por las cárceles españolas”, dice en el comunicado.

El sindicato ha añadido que sigue sin llegar este material de protección necesario ante lo cual han registrado hace unos días una queja al Defensor del Pueblo, además de presentar junto al resto de sindicatos de Prisiones una denuncia contra Instituciones Penitencias ante la Inspección de Trabajo.
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