El número de muertos y de personas contaminadas con el virus COVID-19 aumentó dramáticamente el jueves en China, donde el gobierno destituyó a los jefes políticos de la provincia de Hubei y la ciudad de Wuhan, cuna de la enfermedad, alimentando las especulaciones sobre la gravedad de la epidemia que mantiene en vilo al mundo.

Las autoridades chinas registraron 242 nuevas víctimas fatales en la provincia de Hubei, elevando a 1.355 el número de personas muertas por la epidemia en China continental.

Además informaron sobre 14.840 nuevos casos confirmados de contaminación, cifra que eleva el total a casi 60.000 personas, un aumento espectacular debido a la adopción de una nueva metodología en la definición de los casos relativos a la epidemia.

Por su parte, Vietnam puso en cuarentena por 20 días a Son Loi, una comuna de 10.000 habitantes cercana a Hanói, siendo el primer país fuera de China a adoptar tan drástica medida.
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