Chen había publicado vídeos de pacientes enfermos en atiborrados vestíbulos de hospitales, que fueron compartidos en todo el mundo, junto con descripciones de la lucha desesperada por contener la enfermedad.
El jueves, después de que varias de sus informaciones circularan por todo el mundo, Chen desapareció. Según sus amigos, las autoridades han comunicado a su familia que Chen había sido puesto en cuarentena forzosa en un lugar que no les fue revelado. A los padres de Chen también se les negó la posibilidad de hablar por teléfono con su hijo.
El periodista, de 34 años, sospechaba que sería un objetivo probable de la censura china, por lo que dio acceso a sus perfiles a algunos de sus amigos, con instrucciones de cambiar las contraseñas si pasaban más de 12 horas sin tener noticias suyas.

El 5 de febrero, en un vídeo en el que contaba como el gobierno de EE.UU. empezaba la repatriación de estadounidenses, Chen decía: “Tengo miedo. Frente a mí está la enfermedad, detrás de mí está el poder legal y administrativo de China. Pero mientras esté vivo, contaré lo que he visto y lo que he escuchado. No tengo miedo de morir. ¿Por qué debería temerle, Partido Comunista?”.

La desaparición de Chen, que se ha producido pocos días después de la muerte de Li Wenliang,ha provocado un aumento de las protestas por la respuesta del gobierno chino ante el brote de coronavirus.
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