Cuatro hombres armados mataron a tiros a nueve personas en una sala de videojuegos en el oeste de México, y entre los muertos se encontraban tres niños de 12, 13 y 14 años.

Los fiscales en el estado de Michoacán dijeron el lunes por la noche que el ataque dejó a otras dos personas heridas.

Aparentemente, los atacantes buscaban objetivos específicos, pero luego abrieron fuego indiscriminadamente contra los clientes. Dos de las víctimas tenían 17 y 18 años.

El ataque ocurrió el lunes en la ciudad de Uruapan, donde la violencia ha alcanzado proporciones impactantes.

Durante el fin de semana, los investigadores también encontraron los cuerpos descompuestos de 11 personas en tumbas clandestinas en Uruapan.

Los fiscales dijeron que estaban investigando el caso de una persona desaparecida cuando recibieron una información sobre los fosos clandestinos.

Y el viernes en Uruapan, hombres armados atacaron una patrulla de la policía municipal, matando a un oficial e hiriendo a otros dos.

Ese ataque puede haber sido una represalia por el arresto del viernes de un líder de una pandilla de Viagra que ha sido implicado en 19 asesinatos.

Las guerras territoriales entre los carteles de drogas de Jalisco y Viagra, así como sus predecesores, han ensangrentado la ciudad durante varios años.

En agosto, hombres armados del cártel de Jalisco dejaron nueve cuerpos colgando de un paso elevado, con siete cadáveres más pirateados y arrojados por la carretera cercana. Justo en el camino había tres cuerpos más, para un total de 19. Colgaron una pancarta desde el paso elevado que amenazaba a los Viagra.

Uruapan es donde muchos creen que la guerra contra las drogas en México 2006-2012 comenzó en septiembre de 2006, cuando hombres armados y enmascarados irrumpieron en un bar y arrojaron cinco cabezas cortadas a la pista de baile, junto con amenazas escritas a sus rivales.
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